Crianza

Cuando decidí hablar sobre temas de crianza sabía a lo que me enfrentaba. Por un lado, hay tantas teorías, profesionales y metodologías, que nunca acabaría de estudiar cada una de ellas.  Por el otro, creo que no hay un único camino, ni una ruta perfecta.


Nosotros, como familia, decidimos irnos por la Disciplina Positiva, pues como padres la conocimos, la probamos, vimos algunos resultados y nos sentimos muy a gusto con su propuesta. Por eso, a lo largo de estas páginas encontrarás información basada en nuestra experiencia y en las propuestas que ofrece la Disciplina Positiva para todos.

Probablemente te preguntarás:

¿Qué es Disciplina Positiva?

¿Significa no decir “No”?

¿Se les debe permitir a los niños hacer lo que quieran?

¿Es algo que está de moda?

Muchas dudas e inquietudes existen acerca de un tema del cual se habla mucho, pero del que realmente se conoce poco.

Empecemos, entonces, por resolver algunas de ellas:

Disciplina Positiva se fundamenta en la filosofía y las enseñanzas de Alfred Adler y Rudolf Dreikurs quienes, desde el año 1911, aproximadamente, comienzan a trabajar la psicología individual, basados en temas como la cooperación humana, el sentido de pertenencia, entre otros. Con esto, les respondo la pregunta sobre si es algo nuevo: no lo es, pero sí puede estar de moda, pues funciona y es algo de lo que se está hablando, investigando y probando hace muchos años. Fueron las americanas Jane Nelsen y Lynn Lott, las encargadas de retomar esta teoría, volverla práctica y compartirla, creando lo que hoy conocemos como Disciplina Positiva.

Esta metodología está diseñada para enseñar a las personas a ser responsables, respetuosas y actuar como miembros de la comunidad llenos de recursos. Las técnicas que utiliza ayudan a que los sujetos aprendan importantes habilidades sociales y de vida, de una manera profundamente respetuosa y alentadora, tanto para los niños como para los adultos.

La Disciplina Positiva se basa en el enfoque en soluciones y el énfasis se da en el equilibrio entre la amabilidad y la firmeza.

Acá viene la respuesta a otra pregunta: claro que hay firmeza, claro que existen normas, y es válido e importante decir “no”. Pero disciplina y firmeza no significan castigo, control o autoritarismo. En ese caso, los límites son constructivos, alentadores, afirmativos y amorosos. Cuando somos respetuosos y firmes al mismo tiempo, desaparece la culpa y se da permiso tanto a los hijos como a nosotros para cometer errores, ser imperfectos y buscar soluciones para empezar de nuevo.

Existen varios tipos de crianza y, para que quede un poco más claro el sentido de la Disciplina Positiva, te invito a que respondas las siguientes preguntas conmigo y a que conozcamos juntos los diferentes tipos de crianza.

Qué viene a tu cabeza cuando te pregunto:

¿Cómo somos los padres cuando somos muy firmes y nada amables?

 

¿Cómo somos cuando somos muy amables y nada firmes?

 

¿Cuándo somos nada firmes y nada amables?

 

¿Cuándo somos firmes y amables?

 

¿De qué nos valemos los padres en cada una de esas situaciones?

 

¿Respondiste a estos interrogantes? Bueno, con tus respuestas y la ayuda del siguiente cuadro, podrás comprender aspectos básicos sobre los distintos tipos de crianza:

¿Te has identificado ya con alguno? Por mi parte, yo me identifico con el quinto estilo: Sí, ese no está ahí y por eso lo llamamos “¡El baile!”.

Es ese estilo en el que dependiendo del día, el estado de ánimo y la situación, puedo pasar por cada uno de los cuatro que te mencioné anteriormente. Sin embargo, estoy trabajando en permanecer en Disciplina Positiva, siempre conservando la firmeza, el respeto y la amabilidad.

¿Cómo lo estoy haciendo?

Bueno, de eso hablaremos en las próximas líneas dedicadas a la crianza. Como ves, es un tema amplio que iré compartiendo contigo poco a poco.

TatyLondo.

 

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